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domingo, 2 de octubre de 2011

miércoles, 3 de noviembre de 2010

En la exposición "Sucesores de Pedro en Galicia".

Me había quedado sin ver la última exposición audiovisual en la Iglesia de la Universidad. Por eso me dí algo de prisa con esta, no fuera a pasarme lo mismo. Forma parte del programa cultural diseñado con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a Santiago. Estará hasta el 28 de noviembre y el acto de inauguración contó con la presencia del vicerrector de Extensión Universitaria, Cultura e Sociedade da USC, de los conselleiros de Presidencia y de Cultura e Turismo, del arzobispo de Santiago, del gerente del Xacobeo, del fotógrafo Manuel Blanco y del comisario de la muestra, César Abella.


La exposición está protagonizada por una selección de imágenes de Manolo Blanco, que retrató las visitas apostólicas a Santiago de Juan Pablo II en 1982 y 1989, buscando mostrar la naturaleza del culto jacobeo. También se incluyen imágenes de la visita de Juan XXIII siendo cardenal. El fotógrafo ha desarrollado su carrera profesional como redactor jefe de fotografía del periódico El Correo Gallego y entre los premios y menciones recibidas a lo largo de su carrera destacan el "Premio Galicia de Periodismo", el "Premio Galicia de Comunicación" y el "Premio Fotoperiodismo Fundación Caixa Galicia", habiendo sido finalista de los premios nacionales "Foto Press".


En el primer tramo -en uno de los laterales de la antigua Iglesia de los Jesuitas- hay referencias a los orígenes del fenómeno jacobeo y al "Papa bueno" Juan XXIII. Lógicamente, son las visitas de Juan Pablo II "El Grande" las que llevan el protagonismo de la muestra, en la nave central. Junto a san Francisco Javier, una pequeña sala emite un video de la Jornada Mundial de la Juventud en agosto de 1989.


jueves, 7 de octubre de 2010

"Afro Modern: viajes a través del Atlántico negro" en el CGAC.


Esta exposición del Centro Galego de Arte Contemporánea, y hasta el día 10 de octubre, examina la influencia que sobre el arte ejercieron las distintas culturas negras del Atlántico desde 1909 hasta nuestros días. Comisariada por Tanya Barson y Peter Gorschlüter y mostrada anteriormente en la Liverpool Tate, se inspira en la obra de Paul Gilroy "The Black Atlantic: Modernity and Double Consciousness", que acuñó en 1993 el término Atlántico negro para referirse a la fusión de las culturas negras con otras de todo el Atlántico. Su libro tuvo una enorme influencia en la percepción y el análisis de la cultura negra y alentó debates críticos que siguen en marcha. La exposición recoge esa idea del océano Atlántico como continente en negativo, como red de culturas circundantes e interconectadas que abarcan África, la América del Norte y del Sur, el Caribe y también Europa.


El recorrido cronológico de la exposición, en escenarios concretos y narrada como un viaje, permite el reconocimiento de movimientos sociales, culturales y políticos en siete secuencias expositivas.


Se retratan el "Primitivismo" y el arte tribal africano que inspiró a Picasso en su camino al Cubismo, la "Negrofilia", la "Antropofagia brasileña", el "Renacimiento de Harlem" o el componente religioso del vudú con "Jinetes divinos: los dioses vivientes de Haití", película de Maya Deren. La negritud y criollización se autoafirman en "Orfeo negro", analizándose las reacciones en contra. La temática de la memoria, esclavitud y emigración se aborda en "La reconstrucción de la travesía transatlántica" y en "Cuerpos en exposición". Por fin, se afronta "De lo post-moderno a lo post-negro" en un análisis centrado en la actualidad que incluye el uso de imágenes racistas o de humor negro para afrontar la subjetividad negra. Estuvo interesante.


sábado, 2 de octubre de 2010

"Compostela e Europa: a Historia de Diego Xelmírez".


Desde el 25 de agosto y hasta el 15 de octubre está en el Museo del Monasterio de san Martín Pinario la exposición que elogia la figura del arzobispo compostelano Diego Xelmírez, gran promotor de la peregrinación jacobea y de Compostela en Europa. Llega de estar expuesta en el Musée des Monuments Français de París, donde recibió cerca de 13.000 visitantes, y en el Braccio di Carlo Magno, en la parte sur de la plaza de San Pedro del Vaticano, donde fue visitada por más de 40.000 personas. Comisariada por el especialista en arte medieval Manuel Castiñeiras viene a reforzar en este Año Xacobeo el mensaje de Juan Pablo II y Benedicto XVI sobre las raíces cristianas de Europa como seña principal de la identidad del continente.


Las primeras partes de la exposición ("Iria, tierra de sus padres" y "Galicia tiembla con Diego Peláez") son una introducción histórica-política, presentándose una reconstrucción visual en 3D del complejo defensivo de las Torres del Oeste de Catoira -que protegían las costas gallegas de los ataques vikingos y sarracenos- así como una recreación del ambiente marino y de bosque autóctono que rodeaba la isla. En otro video de 5 minutos, se narra el inicio de la construcción de la Catedral en 1075, durante el episcopado de su antecesor Diego Peláez (1070-1088). Sería un nuevo templo románico destinado a substituir la basílica de Alfonso III consagrada en el año 899, y de tipología "iglesia de peregrinación", que tendría como fin el facilitar la circulación de peregrinos y el culto a las reliquias.


Diego Gelmírez realizó el Camino de Santiago al revés. Viajó por Francia, Portugal e Italia, hasta Roma. Y gracias a sus esfuerzos, la peregrinación a Santiago ganó mucho vigor. El historiador Ramón Villares, presidente del Consello da Cultura Galega -que tiene convocado el Congreso Internacional O Século de Xelmírez el próximo mes-, afirma que Gelmírez consiguió situar a Compostela en la "geopolítica europea", en un mapa cristiano del continente que no sólo era religioso sino también político. La idea fue que Santiago pasara a ser el extremo occidental de un eje con centro en Roma y Jerusalén en la punta oriental. Durante su gobierno como arzobispo, de 1101 a 1136, Compostela dejó de ser un lugar periférico del Finis Terrae para convertirse en un centro de referencia del panorama artístico y cultural de la Europa románica. En un interesante video, que vale la pena ver entero, se explican con detalle las gestiones que Gelmírez hizo en cada una de las paradas de sus viajes.


En el tercer apartado "Gelmirez, los caminos franceses y Cluny" se refieren sus andanzas por el camino francés y acoje piezas de París, Tolousse y Conques. Se exponen varios capiteles (el de esfinges del claustro de Santa Fe de Conques o el de David y sus músicos del mismo claustro) y el precioso Liber Miraculorum Sanctae Fidis de Selestat, códice del que se ha hecho una digitalización completa de sus páginas y que puede ser consultado en una pantalla táctil situada al lado de la vitrina del original. En esta sección queda demostrada la fluida relación que existía entre los talleres artísticos de Compostela y de los grandes centros de producción del románico francés.


En "Gelmírez en Italia", subiendo al primer piso, se presenta por primera vez en una exposición el Polycarpus, un manuscrito prestado por la Biblioteca Apostólica Vaticana, y dos columnas salomónicas de mármol que copian las que había en el antiguo altar de San Pedro del Vaticano. Se destacan también las cartas en las que el obispo Atto de Pistoia de Toscana le pide a Gelmírez una reliquia de Santiago, y le envía un trozo de la mandíbula del Apóstol, construyéndose allí un altar para albergar tan importante reliquia y habiendo indulgencias concedidas por el papa Eugenio III para quien visite la capilla.


En sus rutas a Portugal y Braga, para hacerse con las reliquias que había en Portugal, hecho que ha pasado a la historia como el Pío latrocinio y que para ser bien entendido debe verse en el contexto eclesial y político de la época.

En el último apartado, que lleva como título "La memoria escrita de un genio", se muestra una copia del Liber Sancti JaconbiCódex Calixtinus producido en el scriptorium de la Catedral de Santiago en el siglo XIV. También se puede ver el manuscrito más antiguo de la Historia Compostellana, prestado por la Biblioteca General Histórica de Salamanca. Se trata de una crónica que ordenó redactar el propio Gelmírez para dejar constancia de sus gestas para la posteridad. Y el Tumbo A. Finalmente, una selección de los libros más completos que sobre Gelmírez se han escrito. 


domingo, 26 de septiembre de 2010

Exposición "Hijos del Océano" en Caixanova.


Llegada de Coruña, la exposición aborda la forma de vida de los pescadores artesanales en diferentes lugares del mundo a través de espectaculares imágenes. Un reflejo de la vida en comunidades que dependen exclusivamente del mar en lugares tan distantes como la India, Senegal, Vietnam, Sri Lanka, Madagascar, Nicaragua, Panamá, México, Brasil, Noruega, Portugal o Galicia y Andalucía. El proyecto, promovido y realizado por el fotógrafo Javier Teniente, surge como colaboración entre Caixanova y el Museo do Mar de Galicia.


Es un homenaje a todos esos artesanos de la pesca, que viven del mar y para el mar, lo aman y veneran y obtienen todo lo necesario para su supervivencia de él. Pero también, como dijo el autor en unas entrevistas en el ABC y en RadioFusión, ha de significar una llamada de atención y de concienciación social a favor de la preservación de los ecosistemas marinos, tan indispensables para nuestra supervivencia, para que cuidemos los frágiles océanos de la destrucción que les amenaza. Para disfrutarla y reflexionar.


jueves, 23 de septiembre de 2010

Exposición "Santiago: punto de encuentro" en Caixa Galicia.


En la Casa del Pozo de la Fundación Caixa Galicia, y hasta el 7 de noviembre, está esta exposición que reúne 57 creaciones de artistas tan diferentes en estilo y disciplina como Goya, Picasso, Chillida o Castelao, así como piezas pertenecientes a los fondos artísticos atesorados por la Catedral a lo largo de los siglos, la mayoría esculturas -alguna del propio Maestro Mateo- elaboradas durante la Edad Media y que han sido sometidas a un proceso de restauración. En total, mil años de creación artística dialogando en un único espacio. Lo Medieval y lo Contemporáneo. Lo Sacro y lo Profano.

 
Se plantea como una exposición ambiciosa, pretendiéndose dar cabida bajo el mismo espacio a obras maestras. Unas, atesoradas y mimadas a lo largo de los siglos, con un profundo poso cultural vinculado con la cultura compostelana y jacobea; otras, hundiendo sus raíces en la cultura y el arte gallego de los siglos XIX y XX, pero sin olvidar la perspectiva internacional. Dividida en diez secciones, propone provocar sensaciones en el espectador al tratar temas tan universales como la figura de la mujer, los juegos y la música, lo cotidiano, el tiempo y el espacio o el dolor.


La mejor recomendación que dan los organizadores es dejarse llevar por las citas literarias que estructuran la exposición y que funcionan de guía para el visitante, a pesar de que se inaugure con un «Primero fue el ojo, no la palabra». A finales de julio ya era la exposición más vista en Galicia, con más de 50.000 visitantes. Y en menos de dos meses se obsequió a la visitante número 100.000. Tardé en hacerlo, pero al final pude ser yo uno más de ellos.